Preguntas Inoportunas

Actualizado: 22 de may de 2020

No sé si es algún tipo de regla de la sociedad, pero a la gente nos gusta ponernos presión unos a otros todo el tiempo.

Si estás soltera, porque no buscas pareja... si estas en una relación duradera, la gente presiona con la boda. Apenas te casas, es típico que el discurso de boda termine con una petición de nietos... y cuando llega el primer bebé ya están preguntando para cuando el segundo.

Yo no entiendo porque somos así (me incluyo) y es que, como sociedad, nos encanta ponernos presión y opinar sobre lo que los demás hacen.

Bueno en mi caso, toco este punto porque es algo que a veces lo hacemos sin pensar en diferentes situaciones que puede estar pasando una persona y es por eso que escribo esta entrada.

¿Y para cuándo?

Hasta meses después de haberme casado, creía que ser mamá no era para mí. Y sí... debo confesar que no era muy fan de pasar mucho rato con bebés o niños, es más nunca había tenido un bebé chico en brazos hasta poco antes de que el mío naciera.

Luego de unos meses de estar casada, el tema vino a la mesa... ¿cuándo piensan tener hijos?

Efectivamente era algo de lo que mi esposo y yo habíamos hablado, pero que todavía no habíamos decidido cuándo sería el momento.

Uno siente la presión como si tener hijos sería una obligación inmediata luego de casarse. En un momento me resultaba incomodo ir a reuniones familiares y a veces hasta de amigos porque la pregunta me tenía cansada... claro como yo siempre dije que no quería tener hijos, la gente daba por hecho que no lo hacíamos por una decisión propia.

Pues no era así...

6 meses antes de quedar embarazada fui al médico para que me dé luz verde y saber que todo estaba bien (yo me imaginaba que no sería tan simple por mis antecedentes).

Suspendí mis pastillas anticonceptivas, y lo que paso el mes siguiente fue que me llené de quistes y además tuve un desarreglo hormonal tremendo (como siempre sucedía cuando dejaba esas pastillas que hasta ese momento las había tomado por 13 años)

Fueron 6 meses de tratamientos hormonales que me dejaban en cama a veces hasta 3 días. Mareos, vómitos, pésimo humor, aumento de peso, retención de líquidos y escuchar a la gente todo el tiempo ¿y para cuándo?

Hoy casi 3 años después me pregunto, ¿es realmente necesario poner tanta presión en la vida ajena?

Fueron para mí 6 meses eternos, en los que cada mes esperaba con ilusión ver esa doble línea en la prueba y nada.

Cada ser humano es un mundo, cada uno está luchando una batalla personal y nosotros no tenemos el derecho de presionar la vida de los demás.

Personalmente yo no me sentía en la obligación de explicar a todo el que me preguntaba la situación en la que estaba, primero por ser algo personal y segundo porque no era algo que debía importarle a los demás.

Cada uno tiene un tiempo, no solo para hacer familia, para todo. Hay alguien que termino su carrera profesional a los 21 y alguien que la comenzó a las 30, hay personas que están trabajando en sueños propios antes de cumplir los que la sociedad espera que cumpla y a ti que estás luchando alguna batalla silenciosa te digo, haz lo que te haga feliz sin importar las presiones y sin dar explicaciones, y cuando estés del otro lado... NO PREGUNTES Y PEOR AÚN NO PRESIONES.


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