Maternidad a oscuras

Ser mamá es sin duda la mejor y más divertida aventura de mi vida, la vivo cada día con intensidad, con miedos, con angustias y sobre todo con felicidad.

Antes de convertirme en mamá me dijeron de todo, me contaron muchas experiencias, me advirtieron de algunas cosas y pues me sentía lista para empezar esta etapa a mi manera.


Mi intención escribiendo esta entrada no es satanizar la maternidad, pero si de cierta forma generar en las personas más empatía y sinceridad cuando hablamos de ella, sobre todo los primeros días. Si bien cada experiencia es única en cada una, nadie te cuenta lo duro que son los primeros días y a veces el primer año de esta nueva vida.


Todos añoramos convertirnos en mamás perfectas (aunque nunca lo seremos) y tenemos la esperanza de que seremos capaces de lidiar con todo, pues como lo cuentan parece relativamente llevadero y fácil. La realidad te llega como un balde de agua fría, y te encuentras en casa con un ser pequeñito e indefenso que depende completamente de ti… mientras tú, APRENDES A SER MAMÁ.


Desde el día en que escuchas por primera vez ese corazón latir dentro tuyo tu vida empieza a cambiar, tus preocupaciones son otras y tus intereses cambian.

La maternidad llega a completarnos en unos aspectos, a rompernos y desafiarnos en otros. Es a partir de esta etapa que vas a descubrir en ti cosas que pensabas que no las tenías y a partir de ese conocimiento llegará un crecimiento que a la larga lo amarás.


Muchas veces escuché a alguien decirle a una futura mamá que las cosas cambian por un tiempo, pero que no hay nada que no lo podamos manejar. Quisiera decirte que es así, pero no quiero decirte nada, pues la maternidad es tan única para cada persona que solo deseo que cuando la vivas te toque bonito.





Lamentablemente vivimos en una sociedad y una época en la que solo mostramos la cara bonita de las cosas y el post-parto es un tabú del que nadie habla. Y si dices algo… seguro habrá alguien que te dirá ¿Cómo puedes quejarte después de tener el mejor regalo que te puede dar la vida? La realidad es que el post-parto puede durarte 20, 100 o más de 365 días, y no se hará llevadero vivirlo en silencio, sola y sin apoyo.


Nadie habla de los primeros meses de la maternidad, por lo menos no de la realidad.


Nadie habla del aislamiento y la soledad, porque aún con tu familia alrededor tuyo, vas a sentirte sola, insegura y alejada del mundo.


Nadie habla de la depresión post-parto, una condición que existe, que es real y no un mito, una condición que debe ser tratada y no criticada.


Nadie habla de la pérdida de identidad, ese sentimiento de dejar de ser tú para convertirte en la mamá de…


Nadie habla del dolor, del físico y del emocional. Parir duele (en cesárea o natural), cambiar duele, aprender duele.


Nadie habla de las cosas a lo que las mamás debemos renunciar, duele aplazar sueños, aunque sea por la mejor razón de tu vida. No te intentes engañar diciéndote que no te cambias por nadie cuando te duele haber dejado tu carrera profesional por quedarte en casa.

Nadie habla de lo duro que es quedarse en casa, las mamás a tiempo completo somos juzgadas por ser flojas y no hacer nada, cuando en realidad hacemos el trabajo mas duro, NO REMUNERADO Y NO VALORADO por el general de las personas.


Nadie habla de los cambios de humor a causa de las hormonas…


Nadie habla de los miedos y angustias de una mamá primeriza.


Nadie habla de las críticas a las que te ves sometida cada que alguien te visita y señala tu manera de hacer las cosas.


Nadie habla de la falta de apoyo y la falta de tiempo para uno mismo.

Nadie habla ni muestra los cuerpos reales de una nueva mamá, nadie muestra las marcas de amor que nos deja cargar una vida por 9 meses.


Nadie habla de las expectativas de crianza de una sociedad machista.


Nadie habla del cansancio extremo de despertar a veces cada hora para atender a tu bebé, solo te dicen no vas a dormir nunca más, pero no te cuentan que no dormir significa que pasarás muchos días con dolor de cabeza y de mal humor atendiendo sola a tu bebé.


Me sorprende realmente como no somos capaces de hablar de estos temas, de mostrar nuestra maternidad como es, de hacerla visible y normalizarla. Hablemos de temas más reales, seamos más empáticos especialmente entre mamás, no romanticemos la maternidad como si fueran solo momentos mágicos, ni la satanicemos como si fuera un estorbo, simplemente hablemos de ella sin filtros para que las nuevas madres no encuentren esta realidad “solas” creyendo que están locas y que hacen todo mal. Hagamos esto por nosotras, como un acto de sororidad y empatía con las futuras mamás.


Hoy quiero decirte a ti que recién fuiste mamá que te entiendo, te valoro y sé exactamente lo que sientes estos días, quisiera decirte que todo vuelve a ser igual, pero no es así, todo es diferente, pero cada día más hermoso, todo cambia, todo crece, todo se ve distinto, todo empieza a tener un sentido diferente. Vas a sentirte perdida, pero vas a encontrarte pronto siendo una nueva y mejor persona.


Espero que te haya gustado esta entrada y espero de corazón que les llegue a muchas mamás que hoy están en un torbellino de emociones para que sepas que NO ESTAS SOLA.

Comparte mi contenido con esa mamá que hoy necesita escuchar este apoyo 😊

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